Según un estudio(1) llevado a cabo por investigadores en Alemania, el 84% de los pacientes con obesidad candidatos a una cirugía de la obesidad padece algún tipo de trastorno mental que influye y condiciona su exceso de peso, siendo los principales trastornos los asociados a episodios de  depresión, ansiedad, comer de forma compulsiva, etc…

En el estudio, en el que participaron 292 candidatos a cirugía de la obesidad un 15,7% no presentaron ningún trastorno, un 17,0% presentaban un solo síndrome, otro 17,0% dos síndromes, y un 50,3% tres o más.

En el 58,5% de los casos se presentaba una alta carga de síntomas somáticos, un 18,2% padecía trastornos de pánico, un 26,4% dieron muestra de los principales síndromes depresivos, un 44,7% de otros trastornos depresivos, un 10,7% presentaba bulimia nerviosa, un 20,8% síndrome por atracón, un 45,3% trastornos de ansiedad y  un 6,3%  trastorno debidos al consumo de alcohol.

Y es que son muchas las causas que pueden llevar a la obesidad…. y a pesar de que existen diferentes factores (propensión genética, pérdida del mecanismo de saciedad, causa fisiológicas, etc…) la mayoría de casos de obesidad vienen causados por aspectos psicosociales (por ejemplo el utilizar la comida como un mecanismo de defensa ante situaciones de estrés, ansiedad, etc..) o conductuales (addicción, buscar consuelo en la comida, etc..)

Además, habitualmente cuando se dan estos trastornos mentales que influyen en que se consuman más calorías de las necesarias (causa de la obesidad) suele darse una situación de  “un pez que se muerde la cola”  (ver artículo OBESIDAD Y ESTRÉS publicado en este mismo blog hace unos días).

De ahí el hecho de que ante determinados casos de obesidad las técnicas de cirugía de la obesidad  (bypass gástrico, tubo gástrico, derivación biliopancreática..) sean la única opción fiable para tratar un problema de obesidad.

Por ejemplo, otro estudio (2) publicado recientemente ha puesto de manifiesto que el bypass gástrico no sólo “actúa” en nuestro estómago haciendo que comamos menos, nos sintamos saciados antes y comamos menos sino que también predispone a determinados cambios en la actividad cerebral en aquellas regiones cerebrales responsables de regular los procesos y comportamientos relacionados con el sentido del gusto y la sensación de saciedad.

De este modo el bypass gástrico influye en el tratamiento de la obesidad desde una perspectiva completa (mente y cuerpo) ayudando al paciente a perder peso y a cambiar los hábitos y trastornos que le han llevado a padecer obesidad.…..

(1): Según un estudio llevado a cabo por investigadores de RWTH Aachen University Hospital & St Elisabeth Hospital Geilenkirchen (Alemania)

(2): Según una investigación publicada en PlosOne

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