La reducción de estómago (sea cual sea la técnica utilizada: bypass gástrico, manga gástrica, derivación biliopancreática..) tiene como finalidad ayudar a controlar la ingesta de alimentos disminuyendo la capacidad del estómago y por lo tanto facilitando que el paciente coma menos y pierda peso.

Después de la cirugía de la obesidad el paciente pasa por diferentes fases de pautas alimenticias para adaptarse a la nueva situación.

De este modo, durante la primera semana el paciente llevará una dieta líquida (líquidos y batidos).

A partir de la segunda semana aproximadamente y hasta el primer mes después de la reducción de estómago se podrán ir incorporando alimentos que no precisen ser masticados (en todo momento se entregan las pautas de qué comer y cómo comerlo). Llegados al segundo mes se empiezan a introducir alimentos blandos de forma progresiva y  a partir del tercer mes se introducen alimentos hasta entonces prohibidos como la carne o el pan seco.

Esto de forma muy resumida en lo que respecta a la cirugía y el post operatorio y proceso inicial de pérdida de peso.

Sin embargo es importante hacer hincapié en algo: El tratamiento de la obesidad no se acaba con la intervención y el seguimiento médico y nutricional previsto tras el postoperatorio.

Las técnicas de cirugía de la obesidad han demostrado ser efectivas puesto que ayudan al paciente a conseguir aquello que por otros métodos no ha  conseguido: Perder peso.

A modo muy esquemático es obvio que si la capacidad del estómago es reducida “no cabe tanta cantidad de alimentos” y  por lo tanto se adelgaza: un hecho demostrado,pero no debemos olvidar que la dieta postcirugía está diseñada no sólo para perder peso de forma significativa sino también para enseñar al paciente nuevos hábitos alimenticios que permitan mantener esa pérdida de peso años después de haberse hecho una reducción de estómago.

A partir del tercer mes- cuando se puede comer  prácticamente todo aquello que se considera saludable- el paciente debe comprender que no podrá comer un primer y segundo plato más postre como antes. También debe aprender a comer de una forma más pausada, sin prisas, masticando bien.

En fases más avanzadas del tratamiento y una vez se haya conseguido la pérdida prevista y ésta pérdida se haya estabilizado es cuándo se debe ordenar la pauta de alimentación y el paciente debe haber aprendido durante el tiempo del tratamiento nuevos hábitos alimenticios( qué comer, cómo comerlo, ) y nuevos hábitos de estilo de vida (como por ejemplo incorporar la práctica de ejercicio físico) que deben haberse introducido durante el tratamiento post-cirugía.

Por lo tanto a la pregunta que da título  este artículo: 

Reducción de estómago: ¿Si me hago un bypass no tengo que pensar en dieta y hacer deporte?

la respuesta es:

No tienes que hacer dieta pero sí habrás cambiado – gracias a la intervención y el soporte médico – tus hábitos alimenticios y debes mantener estos nuevos hábitos de por vida.

Sí debes hacer algo de ejercicio. No necesariamente deporte, basta con moverte más (caminar, ir en bici..) de lo que hacías antes. Pero no te preocupes puesto que lo más seguro es que con la pérdida de peso conseguida te sientas más motivad@ y vital para plantearte cosas que antes no hacías y por lo tanto estarás más predispuesto a cuidarte, siendo la práctica de ejercicio físico, un elemento clave en el cuidado de la salud.

 

Esperamos haber resuelto esta cuestión que nos plantean muchos pacientes si no es así contacta con nosotros y estaremos encantados de resolver tus dudas.

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